Psicólogo del Deporte
Enrique Walter Aguilar Ibañez
Mi experiencia me dice que muchos saben de fútbol en excelente teoría que nunca se pone en práctica porque no se tienen en cuenta varios aspectos o variables que van desde lo inherente a lo pedagógico, lo didáctico y lo referido al individuo y a lo grupal.
Algo que es tristemente notable es la mala formación que hay en muchos de los profesionales en categorías formativas, en cuanto al manejo de elementos reforzadores de la motivación y esto viene junto a su accionar como entrenadores que no entrenan, que no enseñan, que no aplican un programa donde lo psíquico sea reforzado positivamente, en darle al futbolista seguridad en la ejecución a pesar de los errores y no censurarle por ellos.
Quizá no se tenga muy claro cual es la diferencia entre un Técnico y un Entrenador por ello aclararé que Técnico es el profesional que domina la técnica y la táctica de cualesquiera sea la disciplina deportiva y se encarga de transmitir dicho conocimiento a sus discípulos. Aquí podemos o podríamos encontrar a los instructores quienes dirigen técnicamente a los deportistas y/o alumnos, los monitores quienes ejecutan las directrices de un instructor sobre esa enseñanza.
Entrenador: es quien se encarga del trabajo físico apuntado directamente con el rendimiento. Sus competencias están ligadas a la fisiología y sus formas de progresión, planificación y rendimiento del entrenamiento.
Lo anterior es la concepción convencional de las funciones de los profesionales del deporte, pero yo quiero proponer un nuevo paradigma en en lo referente a los formadores de deportistas y, en este caso, será especificamente orientado al fútbol y en este aspecto, más puntual: Formativas.
Antes de ahondar en lo que pienso al respecto de las categorías formativas diré que otro cambio que debe hacerse en lo organizativo de un club está en un ordenamiento de las categorías según sus estadios de maduración psico física, su desarrollo psico motor, aquello tan descuidado por los formadores de formadores.
Veamos rápidamente; sugiero que desde 0 a 11 años hay que hacer hincapié en estimular la coordinación, lo témporo espacial, incorporar conceptos de lateralidad,etc... con ejercios lúdicos que sean contingentes al juego al jugar fútbol como lo es el aprendizaje de las técnicas del manejo del balón y determinados gestos deportivos que siempre serán correctos cuando el sujeto los ejecute: por ejemplo si viene la pelota por aire dar pasos hacia atrás para interceptarla y no saltar, como erróneamente se ve hasta en profesionales, buscando llegar a ella, la pelota, que los supera y deja al jugador y al equipo, muchas veces mal parados ante una ofensiva contraria...
Bien, digo acompañar el desarrollo psicomotor y aquí propongo lo siguiente: El equipo profesional básico a la hora de formar niños debe tener un psicomotricista, un técnico docente en fútbol, alguien que enseñe los gestos básicos del deporte, que son dominio y destreza en el manejo del balón, ambos deberían coordinar la tarea en la que se ha de tener un equilibrio en lo psicomotor, lo propio del fútbol base y además -aquí entra el rol del Psicólogo- lo emocional. Los tres Profesionales son indispensables.
A partir de los 12 años, con la entrada del niño a la educación secundaria, podemos (aunque no rigurosamente hablando) introducirnos en áreas estratégicas. Pero aquí aparecen nuevos elementos humanos.
Aparece el Entrenador físico, esta novedad se extenderá hasta el final de la carrera del futbolista y deja su lugar el Psicomotricista. Ahora tenemos un Técnico o Director Técnico, un Entrenador Físico y un Psicólogo del Deporte para el resto del andar del futbolista.



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